miércoles, 28 de mayo de 2014

Madrid VS Madrid

Una final de categoría: dos equipos españoles en la final de la Champions League. Y ambos de Madrid.
Con miles de aficionados a sus puertas, el estadio de la Luz de Lisboa llegó a acoger hasta 61.000 asistentes (según afirma EFE), abriendo sus puertas casi tres horas antes de que comenzase la final de la Liga de Campeones. Esta es la segunda final de Champions más seguida de la década, la cual ha conseguido una audiencia espectacular en España.
Antes del partido, se atisbaba la impaciencia en el rostro de los merengues y de los rojiblancos mientras esperaban el comienzo del mismo. La policía portuguesa dividió a las aficiones desde el metro, indicando diferentes paradas para los madridistas (“Alto dos Moinhos”) y para los colchoneros (“Colegio Militar/Luz”). También se instalaron carpas con actividades con tal de amenizar la espera. “Tatuarse” el símbolo de la Champions o tomar una cerveza con un aperitivo, risas pero incertidumbre, cantos y bailes, así esperaban miles de personas a las puertas del estadio lisboeta.
Mientras, en España,  el Santiago Bernabeu se llenó para ver un partido que no se jugaba allí. Una pantalla gigante mostró el resultado final: un Real Madrid ganador en Lisboa ante el Atlético de Madrid. La Décima se celebró a lo grande. Igual lo hizo el Vicente Calderón: pantallas gigantes en el estadio. El lema que lucía el estadio rojiblanco en su fachada rezaba “Juega cada partido como si fuera el último”.
La audiencia del partido fue todo un récord: la final fue el encuentro más visto desde la Eurocopa 2012. El partido se siguió en TVE (también lo retransmitió CANAL + mediante pago y TV3 en Cataluña) con una media de 11.033.000 espectadores, con una cuota de pantalla alarmante: el 62,1%. Por tanto, fue quien lideró la jornada con un magnífico 27,1% duplicando y hasta triplicando a sus rivales: Antena 3 (12,8%) y Telecinco (8,8%).
El momento más visto del partido (el “minuto de oro”) fue el empate que llevó a cabo el sevillano Sergio Ramos a las 22:36 horas: con ello, se alcanzó la espectacular cuota del 67,5%, una audiencia de 13.367.000 millones de espectadores. En Madrid, el encuentro alcanzó un 76,8% de cuota (1.896.000) y la prórroga llegó al 77,7% (2.149.000). Por parte de CANAL +, 465.000 espectadores siguieron el partido, sólo un 2,6 de cuota de pantalla.
El partido también se siguió a través de las redes sociales: la entidad blanca cuenta con 72,5 millones de seguidores entre Twitter y Facebook mientras los rojiblancos son casi seis millones. La final de la Champions ha seguido jugando prácticamente a través de la red social del famoso pajarito azul: Twitter. El Real Madrid superó las 3.135.000 menciones durante el fin de semana, frente a la más de 2.585.000 del Atlético de Madrid (según Press Cutting Service, empresa especializada en el seguimiento y control de noticias en medios de comunicación y social media). El punto más álgido de menciones se registró en la tarde y noche del sábado 24 de mayo, mientras el día posterior al encuentro, el número de las mismas fue ascendiendo, sobre todo por parte de los aficionados del Real Madrid, poseedores del décimo título de campeones de Europa.
Tras la victoria madridista, miles de aficionados celebraron en Madrid el triunfo de la Décima Copa de Europa. Banderas, megáfonos, exaltación, cantos, gritos, coches pitando y otras maneras de llamar la atención para demostrar que ellos habían sido los vencedores. Sin embargo, no fue hasta la noche del domingo, mientras miles de hinchas aguantaban hasta el amanecer para ver a sus ídolos y fue aquí cuando el capitán del Real Madrid, Sergio Ramos, cubrió a Cibeles con la bandera madridista.
En otros puntos de España también fue una noche singular la del sábado. En Orihuela, Alicante, muchas de las calles principales se inundaron de coches en las que los pasajeros mostraban sus bufandas con el escudo del Real Madrid y sobre todo, el himno de los madridistas sonaba a todo volumen. Los locales de apuestas de la ciudad alicantina se abarrotaron de forofos del  fútbol. “Sabía que sería épico, pero no que llegaríamos hasta más de 4.000 apuestas en persona aquí”, comentó José Sacra, de El Pollo, un local de apuestas oriolano.

En los bares estallaron de júbilo los aficionados madridistas, mientras los rojiblancos los desalojaban con caras de pesadumbre. “La verdad es que, ganadores o no, lo importante ha sido que hoy se han llenado todos los bares de esta calle y seguro de muchas otras”, dijo entre risas Francisco propietario de un bar de la ciudad. En las discotecas, como Glamour, se celebraba la victoria madridista con bufandas y en la cabina del DJ se colgó una camiseta del Real Madrid.

Sin duda, una victoria dulce para los vikingos, pero los rojiblancos no tienen un sabor tan amargo. “Seguiremos luchando como siempre, nos lo merecíamos, pero esta vez no ha podido ser”, comentó Susana, que definía “colchonera en toda regla”.

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